
¡Éste soy yo! – This is me!
Me llamo Jorge, vivo en Portus Blendium, en Cantabria. Soy profesor y técnico superior en turismo y patrimonio; apasionado de la historia y del órgano, e intento viajar en bicicleta cuando puedo, así como navegar con mi kayak. Soy medio palentino-granadino, criado en Burgos y Granada, he dado algunas vueltas por el mundo viajando y aprendiendo mucho. Tengo dos hijos ya independientes y que viven sus vidas. Encontrarás mi perfil en Warmshowers.
My name is Jorge and I live in Portius Blendium (Suances, Spain). I am a Teacher and Tourism and Heritage Technician; passionated of the History and the organ music. Of course I ride a bicycle and tour with it, combining with kayaking. Although born in Madrid, our family comes from Palencia and Granada, I was brought up in Burgos and Granada and I have been travelling around the world learning every day. I have two children, now adults and living by their own in England and Madrid. I keep a host profile in Warmshowers.

Mi primera bici -si no me falla la memoria- fue una BH plegable infantil azul. Aprendí a montar de niño sobre 1973 en Burgos frente a casa, en la explanada de mi cole, «La Normal», hoy Francisco de Vitoria. Menudos golpetazos me daba al caerme tras soltarme del sillín mi padre o mi madre. Al final funcionó y aprendí, pasando entonces la bici a ser un «juego de niños».
En 1989 adquirí mi primera bici de montaña en Sydney, durante mi estancia en Australia. Yo nunca había visto una BTT y desde aquel momento pasó a ser mi vehículo diario para ir a la Universidad y para recorrer los inolvidables parques nacionales de los estados de New South Wales, Queensland y Australia del Sur, donde descubrí parajes inolvidables y una fauna asombrosa.

Tras volver a España empecé a trabajar en Madrid, en el departamento de producción de Viajes Karacol, diseñando y organizando los primeros viajes en bici por el Camino de Santiago. La primera ruta de cicloturismo que guié fue desde Dos Hermanas en Sevilla a Faro en Portugal. Aquello fue extraordinario… pedalear por el Brazo del Este, Isla Mínima y Doñana, la desembocadura del Odiel, trazar la costa onubense, atravesar el Guadiana y finalmente descubriéndome mi lugar favorito desde entonces: Portugal.

Al volver a Madrid me compré una buena bicicleta de montaña, una Trek 970, y tras intentar disfrutar un fin de semana rodando por Guadarrama (fui de Cercedilla al Espinar en Segovia por Navacerrada, el Camino Schmid, el Embalse del Espinar y la Garganta del río Moros), acabé tan cansado de la afluencia de gente, la algarabía y sortear tantos coches volviendo a Madrid, que decidí no quedarme mucho más por allí. Me mudé a Andalucía, y desde Sevilla empezamos a programar viajes en bicicleta a través de la nueva agencia que montamos en 1992 (Viajes Karacol Andalucía y acto seguido Viajes Alventus), diseñamos, exploramos y guiamos a mucha gente siguiendo el curso del Dráa hasta las arenas del Sáhara, ascendimos y cruzamos la cordillera del Alto Atlas, y muchas cosas más.
Realmente no me convencía mucho ir dando saltos por las veredas haciendo ruido y erosionando el terreno, así que empecé a ver la bicicleta como un medio de transporte y compromiso personal de sostenibilidad. Prefería ir por las sendas a pie observando aves y plantas, y dejar la bici para carriles, pistas y asfalto. Me hice con una bici híbrida Peugeot Berkeley que llegó a ser mi transporte habitual mientras viví en Sevilla y después en Granada. Esa bici pisó mucha España, también Portugal y, cómo no, Francia. Todavía la tengo y me sirve bien para ir de compras, pistear, o recorrer tramos cortos por zonas urbanas y semiurbanas.

A raíz de un accidente que tuve bajando a tumba abierta por una senda cercana al Embalse de Navaluenga (Madrid-Ávila), donde sobreviví a una brutal caída gracias al casco y protecciones que llevaba (en los noventa casi nadie llevaba casco ni protecciones). El casco se partió por la mitad y tuve magulladuras desde el tobillo a los hombros ¡Afortunadamente todo quedó en su sitio!
En 2012, mientras escribía mis entregas sobre Espacios Naturales y rutas para el diario SUR de Málaga, fui cronista, semana a semana, de la Gran Senda de Málaga, recorriéndola etapa a etapa con la nueva bici de trekking BH modelo Dublín con suspensión delantera, adquirida para completar mi trabajo periodístico. Con ella he recorrido toda Andalucía, el Canal de Castilla, partes de Francia, Cantabria y Burgos. Una estupenda bicicleta, sólida, fiable, de precio imbatible, que es mi actual bicicleta para viajes de cicloturismo.

Durante el confinamiento utilicé ambas para ir semanalmente al supermercado o para moverme de casa a la Universidad, a veces combinándola con el tren. En un giro inesperado de los acontecimientos, al cerrar mi tienda de referencia en Santander, nos ofrecieron kits eléctricos a un precio estupendo. No pude negarme y acoplé uno a mi BH, convirtiéndose desde entonces en una e-híbrida. Realmente no suelo utilizarlo, y dejo la batería en casa cuando inicio viaje, pero ahí está por si algún día lo encuentro necesario. ¡Eso sí! debido a la modificación mi bici pesa un poco más, pero eso no es importante ni tampoco un «arco de iglesia», tal y como pretenden hacernos ver.

Puesto que me muevo mucho echaba en falta mayor facilidad para transportar mi bici cuando iba puntualmente a algún sitio, así que mi última adquisición ha sido una plegable urbana de 20″, la BTWIN Tilt 500. Ahora vivo en Cantabria, a pie de la Vía verde del Pas, y ello me permite usarla a diario para ir al trabajo, y al viajar liberarme del coche para recorrer sobre dos ruedas pueblos y ciudades, combinándola con el transporte público. El uso de una bicicleta plegable por su versatilidad y facilidad de transporte es una maravilla, y me parece que es una tendencia imparable.

La BTWIN Tilt 500 en la Vía Verde del Pas.
En fin, por aquí iré dejando reflexiones, pistas sobre este mundillo y una mezcla de rutas, turismo, historia y naturaleza. Además, como soy el Técnico colaborador del Grupo de Acción Local para todo lo relacionado con la Vía Verde del Pas, abriré una categoría sólo para ella, así que lo que queráis comentarme sobre esta magnífica ruta lo leeré con atención y lo que se pueda, lo aportaré en mis informes y actuaciones procurando su constante mejora.
Jota ©2023